Como preámbulo conoces que te idolatraba, amaba y moría por tí, y jamás pongas en duda estas palabras.
Fuiste el eminente de mi cuerpo. Argumento de mi bondad, porque contigo ejercité a ser persona, y eso supuso tu consumación.
Sólo cierra los ojos, mi amor, y estarás bien. Porque me duele, que no sea yo la que amanezca entre tus sábanas o la que te despierte por las mañanas junto a Gonzalo.Y, ¿Sabes qué? -Qué? +Qué te amaré, querré invocaré en mi corazón, cada vez que sienta que el mundo se me venga encima, porque tú fuiste la razón, testimonio, explicación de muchos de los motivos por los cuales yo luché por nosotros.
Que en una vida paralela, nuestra leyenda, es inmortal.16octubre2010.
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