jueves, 4 de abril de 2013

Sangre Azul.

-Había una vez, en un reino no muy lejano, un príncipe de resplandecientes y refulgentes ojos azules, que llamaban la atención de cualquier entrometido. Unas extremidades capaces de derrotar a cualquier hostil contrincante, dragones o incluso cualquier otro príncipe antagonista, externo a esta historia. De hecho aniquiló a unos cuantos. Era capaz de conquistar cualquier reino, reina o princesa. Tenía a sus pies a una y cada una de las doncellas de la aldea. Su astuta y picara sonrisa delataban la dulzura y la bondad que llevaba adentro de su coraza. Con exceso en virtudes, este príncipe eligió una diabólica villa en la que ejercer su oficio. El poblado estaba lleno de perversos y viles canallas que solo se movían por su inherente y particular interés, eran malignos, diabólicos, crueles. Con el paso del tiempo, éstos se apoderaron del trono,usurpando  la cúspide del príncipe. Fueron capaces de despachar a este hasta la mas ruin, innoble e inhóspita mazmorra.  Consiguieron engendrar en él, la tristeza, la desilusión, la melancolía. Engendraron en él, el odio la Rabia. Supuso que sus días concluirian en esa frívola y calada celda. Veía pasar minutos y horas. Dias y noches. Meses y años. Y así concluyó la historia de aquel principe, enterrado por sus propios fieles y creyentes seguidores. Sin embargo, nadie conoce la verdadera historia de éstos príncipes.
Una vez derrotados por los malvados enemigos, sus historias no terminan, resucitan en otro mundo, en el mundo real, hasta que un ente, los descubre y rompen su hechizo.Así le sucedió incluso al personaje de mi historia, nuestra historia.
En el mundo real, el principe consiguió camuflar su verdadera identidad a ojos de cualquier ser humano. Era uno más. No levantaba sospecha alguna. Sin embargo cada noche, el principe padecía los efectos de su encantamiento, su interior se deterioraba poco a poco. Necesitaba encontrar aquel ente, que le salvara, que , le diera el sortilegio del amor. Necesitaba experimentar una vez mas ese sentimiento para su salvación para la liberación de su coraza. Sin embargo, poco a poco, hasta en el mundo real despreciaban aquella conmoción, el amor había perdido significado y muy pocos eran capaces de experimentarlo. Los mas privilegiados. Él principe maldecía el dia en el que sus villanos, le habían condenado ante tal castigo, porque hasta en el mundo real, era incapaz de conseguir tal conjuro que desencadenara su hechizo.
Haciendo su día a día en la tierra, sin querer, en uno de ellos, dio a conincidir con una niña, en la cual despertó un devoto interés. El principe, al sentirse observado trató de buscar con la mirada a aquella niña, sin embargo, ésta, asustada, desapareció. Dejando únicamente un reflejo de su vestido rojo y de su esencia a Little Miss Dior. El principe anduvo buscando, entre la gente, pero no hallo resto de sus huellas. Al otro lado la niña, recordaba minuiciosamente cada uno de los rasgos del principe, y día a día volvia al lugar donde le había encontrado por primera vez, por el simple hecho de observarle a escondidas.Mientras el tiempo transcurria ante sus ojos, la niña perdida,al igual que el principe, entre la gente, divago por el mundo, buscando mas príncipes que poder observar...sin embargo, no se quitaba de la cabeza aquel último. Puedo afirmar esto con rigor, debido a que aquella niña con la esencia de Little Miss Dior y el vestido rojo soy yo.
Y como continua la historia? Pues bien, en una noche cualquiera, el destino me puso frente a frente con mi principe. Fue como si unos fuegos artificiales, hicieran aparecer en un abrir y cerrar de ojos a una persona. Me lo pusieron ahí delante. Era para mí. Y fui la más feliz. Al desaparecer aquella noche, tras los fuegos artificiales, conmemoraba el mundo en el que me hallaba y que, en el, no existian principes. Recaí en mi hábito, la niña asustada que observaba de lejos principes. Pensando que aquel no iba a volver, que iba a ser como los demás. Pero como va a acabar el cuento así. Esta claro que algo pasó, y no sabemos el como ni por que, el principe volvió. Volvió para verme a mi, y poco a poco al ser un ente, conseguí romper su hechizo, no sé como. El mundo triste, y cuatro ojos llenos de luz, felices. En el caso de esta historia puede que fuesen 6 ojos, (la niña en ocasiones precisaba de gafas). Y aquí es donde nos encontramos ahora mismo, estoy tratando de deshacerme del conjuro que lleva mi príncipe, porque quizás a esta niña asustada le hace falta un poco mas de valentía para romper lo que un dia hizo daño a su Sangre Azul. Rompiendo la coraza de mi propio encantamiento.Espero poder continuar el cuento, y desencadenar el final de esta historia. Y como no creer en estas cosas? cuando lo que te sucede siendo una niña asustada, realmente sea como un cuento. Triste pero que se alegra día a día.

I'm a women.

Ilutrados que propagan sus pensamientos sobre lo que es o debe ser el feminismo. Mostrando características ficticias de lo que ellos denominan una mujer. Qué es para ellos una mujer?
Una mujer es aquella que es una dama en la calle, y sensual en la cama. No hay más. Cada día incrementa el nivel de hombres que afirman no encontrar a esa susodicha ninfa, princesa de cuento. Realmente es un ente fantástico?
Discrepo. Las incomprendidas, las histéricas, celosas u obsesivas damas somos el fruto de vuestra hipocresía. Estaríamos dispuestas a ofreceros un pase exclusivo al edén, al fruto prohibido. Vuestra idiotez os arroja hacía el paraíso de la primera sirena de cola larga, brillante, cegandoos de nuestras maravillas. Así funciona esto, nos enamoraís, nos follaís y os acojonais. Enhorabuena campeones. Pero sabeís qué? Yo soy una de aquellas que os retorcera el alma, sengimientos o miembro, de tal forma, que vuetros gritos dominaran el cielo , creando una aureola entre vuestro penoso mundo.

lunes, 11 de junio de 2012

Nota: sin importancia

Todos cometemos estupideces en nuestras vidas.

16.

Eso de que sabes cuando encuentras el amor de tu vida, lo notas, porque se te clava en el pecho, y no tienes escapatoria, excusas o justificación alguna para negarlo. Figuro que nuestra historia no se orientó, ubicó en el momento conveniente. Porque te aseguro pequeño que tú y yo estábamos condenados a cadena perpetua, ante un sentimiento extenuante, difícil, incomprendido y todo esto desequilibraba nuestra existencia.
Como preámbulo conoces que te idolatraba, amaba y moría por tí, y jamás pongas en duda estas palabras.
Fuiste el eminente de mi cuerpo. Argumento de mi bondad, porque contigo ejercité a ser persona, y eso supuso tu consumación. 
Sólo cierra los ojos, mi amor, y estarás bien. Porque me duele, que no sea yo la que amanezca entre tus sábanas o la que te despierte por las mañanas junto a Gonzalo.Y,  ¿Sabes qué? -Qué? +Qué te amaré, querré  invocaré en mi corazón, cada vez que sienta que el mundo se me venga encima, porque tú fuiste la razón, testimonio, explicación de muchos de los motivos por los cuales yo luché por nosotros.
Que en una vida paralela, nuestra leyenda, es inmortal.16octubre2010.

27

Tenor de todos mis encantos, de personalidad fuerte, ambicionado, gladiador en busca de mi felicidad.
No oscilo la posibilidad de que fuese el hombre de mi vida.
Fue el primero que se aventuró en la destrucción de mi corazón. Tras 3 años declaro que ni él, ni yo conocemos la razón de todas nuestras fronteras. Mi afán o disposición no fue de gran magnitud, pero generó en mí lo que quizás pocas personas puedan archivar de la predilección ante una persona.
Es curioso que fuera el que mayor desconsuelo, llanto, suplicio o calvario engendrara en mí y el que más fácil desatendí. Esto no quiere decir que le haya olvidado, es de esas personas que mencionaré el resto de mi vida, con una devoción en mis ojos, puesto que eres de las pocas personas, que fue leal conmigo, y  ese es mi mayor galardón. 27Febrero2009.

Scream

Será que yo no entiendo nada. Será que no compartimos la misma lengua, aunque en el paraíso, mezclé cada centímetro de tu figura con mi saliva.
Será que no simpatizamos el mismo deseo, pero no niegues tu apetito.
Puede que rompieran tu corazón pero tú, repudiaste el mio. Puede que nunca llegaras a amarme pero yo, te anhelé en cada uno de mis sueños. Puede que no sea el motivo de tu ansia, tu tormento o tus llanto aún así, yo te convierto en mi amado.

domingo, 10 de junio de 2012

La Luna es testigo de mi triste destino.

Que si yo quiero, yo puedo comerme el mundo! Que si yo necesito, haré caer a mis pies a cualquier impuro!
Que si yo deseo cometer un pecado, no habrá mortal que sentencie mi condena! Que si ahora te quiero junto a mí...no desafiarás mis anhelos. 
¿Por qué repentinamente desafiné en mi conquista? Conozco pero ignoro el motivo, al menos eso me hago creer a mi misma. Embusteros todos aquellos que niegan no haberse abatido, perdido el equilibrio, deslizado e incluso tropezado en esta vida con una persona como tú. Mi problema es que yo no he tropezado ni siquiera mencionar la palabra deslizar, lo mio ha sido un espeluznante desplome. Me hallaba en la cúspide de la fortuna de mi existencia, y ahí dictaron mi sentencia "no sabes lo que tienes hasta que lo pierdes" Perdí el apogeo, por tus condenados ojos. Detestables y perversos se apropiaron de mí sin intuir que intoxicaban y no dejaban ventilación para mis cavidades respiratorias, en el momento que creabas alguna aproximación hacia mi. Qué amargabas todas mis entrañas! Qué no sabía ni avanzar cuando percibía el tacto de tu piel, que no sabía articular verbo, que perdía la cuenta del proceso de inhalación, que agonizaba por que te quedaras un ínfimo momento más..que me consumía por pedazos en cada momento, porque llegué a necesitarte como tal drogadicto a su estupefaciente. Qué me condeno por necesitar más de ti que del propio aire, que me daba igual saber que, en torno a mí, el mundo se desplomaba. 
Así concluía mi propia destrucción, engendré la semilla más podrida dentro de mí. Invadiendo cada glóbulo de mi cuerpo.
Embustera soy si desmiento que te he olvidado, que me he curado, que he vuelto a vivir. Embustera soy si afirmo que algún día mi condena terminará. Porque esta es la mejor forma de liquidar con vida alguna.

Anocheciendo en boca, amaneciendo en el suburbio de tus afiladas garras.